Ana Sánchez (Melilla 2-8-1951)
Javier García-Sancho (Arévalo 2-12-1949)
Catedráticos de Fisiología de la Universidad de Valladolid
Ana Sánchez y Javier García-Sancho son dos investigadores que desde el Parque Científico de la Universidad de Valladolid y con un equipo de 12 profesionales, llevan 8 años intentando dar una solución a dolencias tan comunes como el dolor lumbar. Al amparo de la empresa Citospin quieren conseguir que sus células lleguen al sistema sanitario público.
¿Cuándo surge Citospin? y ¿Cuál es su relación con la Universidad de Valladolid?
Surge en 2009 por necesidades de nuestra unidad, sobre todo para poder tener un reconocimiento de que el protocolo que estábamos haciendo era adecuado y en relación también con el tema de la competencia intelectual. Tener Citospin es poder llevar a cabo toda esta labor de una forma autónoma. La idea es que el grupo que trabaja con células madre se autofinanciara. Hasta ahora hemos trabajado con ayudas pero crear esta empresa es un paso para ser viables y autofinanciarse. Nosotros somos profesores de la Universidad de Valladolid y Citospin es una empresa participada por ella.
Sus trabajos se centran en la células mesenquimales.
Nosotros aprovechamos esos nichos de células que están en la médula ósea para sacarlas, cultivarlas para tener muchas y luego, en algunos casos con distintos protocolos, diferenciarlas y después usarlas para cartílagos, huesos... Además, trabajamos con unas llamadas limbares, del limbo corneal del ojo, después trabajamos también con células de la piel.
Con todos estos proyectos y distintos ensayos, ¿Han tratado ya a algún enfermo?
A muchos, depende de los proyectos, en conjunto en nuestra unidad se han fabricado células dentro de cinco ensayos clínicos para unas 120 personas. Cuando empezamos lo primero que se hizo fueron una serie de ensayos de corazón, enfermos coronarios que se les trató con células de la médula ósea. En aquel caso las células se inyectaban sin manipularlas previamente. Aquel tipo de ensayos no pertenecía a esta categoría en la que trabajamos ahora pero entonces también se trató a otras 120 personas.
“Hemos tratado ya ceguera corneal, insuficiencia del disco intervertebral (primera causa de baja laboral), regeneración del cartílago o ensayos de piel en las úlceras de los diabéticos”
¿Cuáles han sido las patologías tratadas en estos ensayos?
Lo que se denomina ceguera corneal, que quiere decir que la córnea deja de ser transparente y se deja ver. El limbo, que es un anillo que rodea a la córnea, es el nicho de células madre. Hay muchos motivos para sufrir esta patología, desde quemaduras, a úlceras porque se utilicen lentillas indebidamente. Lo que hacemos es que si hay un ojo sano se coge de él una biopsia, en el laboratorio se crece sobre una membrana que procede de madres donantes, pues es una membrana que rodea al feto al nacer, y lo que se produce finalmente es como un parche de piel que se coloca en la zona enferma. Si no hay un ojo sano recurrimos a un cadáver.
Otra patología tratada es la insuficiencia del disco intervertebral. Esto se produce porque se tiene la almohadilla de entre las vértebras poco hidratada, es una patología muy corriente y muy dolorosa. De hecho, estos dolores de espalda son la primera causa de baja laboral.
También tratamos lo que se denomina alteración difusa del cartílago. Ponemos las células tratadas en la zona afectada para que se regenere el cartílago. En este campo, a partir de ahora vamos a empezar a hacer otros tratamientos en lesiones de cartílago que no son difusas sino locales.
Vamos a poner unas células como en un compuesto que vamos a crear nosotros, serán como pastillitas de cartílago. Esto está en fase se ensayo animal.
De ensayos clínicos también tenemos otro de piel en las úlceras de los diabéticos. Se está usando piel artificial que se pone encima de la úlcera para que se regenere. La piel artificial se ha creado a partir de células como en el caso del ojo pero aquí siempre de un donante porque el diabético tiene sus células muy difíciles de tratar.
Respecto a los enfermos de disco intervertebral ¿qué diferencias hay con el tratamiento que ustedes plantean y el que hasta ahora proporcionan los ensayos de Eurodisc liderados por Alemania?
Principalmente que lo que hasta ahora se hace es una intervención quirúrgica. Te abren para mejorar el disco soldando las vértebras y además colocando células madre. Nosotros proponemos inyectar células. Esta dolencia es muy común por ello es fácil reclutar a gente siempre y cuando no hayan respondido al tratamiento convencional inicial y además si no responde a nuestro planteamiento siempre te queda la intervención.
“En ceguera corneal el éxito ha sido del 92% de los casos tratados”
¿Qué tal los resultados de todos los ensayos programados?
Pues muy buenos. Los que mejor, los de ojo, hemos tratado como 26 pacientes y han ido bien el 92%. De los de disco intervertebral, hemos tratado 10 y todos menos 1 evolucionaron bien. Por ello, en este ensayo, la Agencia del Medicamento nos ha permitido ampliar a más pacientes. Del tema de la piel ha habido resultado más complicados. Este ensayo era en colaboración con los hospitales de Oviedo y Gijón, teníamos 20 pacientes cada uno, y por algún problema los hospitales asturianos han ido muy retrasados metiendo pacientes. Aquí hemos metido casi todos pero algunos se han caído del estudio porque son pacientes muy complicados ya que los diabéticos siempre son muy difíciles al ser una enfermedad multiorgánica. De los que hemos hecho, más o menos, la mitad hemos conseguido cerrar las úlceras.
Supongo que son ensayos muy largos.
Desde el principio que se te ocurre la idea, primero hay experimentos in vitro, después se hace en animales y si todo va bien, pasa a humanos. Pero el paso a humanos es muy complejo. Para llegar a esa fase tiene que hacer un ensayo clínico en el que expliques bien que es lo que pretendes hacer, mandarlo a la Agencia del Medicamento, especificando todos los criterios que vas a seguir con los pacientes. Por otro, lado la Agencia también tiene que aprobar el protocolo de expansión de las células, tienen que autorizar una unidad donde hacerlo y hacer el protocolo tres veces positivamente para que te lo validen. En todo esto se tarda un par de años. Al mismo tiempo se valida al personal.
¿Cómo se hará la comercialización de estas terapias?
Hay varias maneras, una sería que nosotros llegáramos hasta el final con los ensayos clínicos, que es carísimo, y al final registráramos el medicamento. Eso es poco posible porque tendríamos que tener un apoyo económico muy grande. Otra posibilidad es que a través de acumular evidencias con estos pasos pudiéramos registrar el medicamento alegando su eficacia. Esto lo hacen las agencias europeas y no hay muchos precedentes. Y la última posibilidad sería que cuando se demuestre que nuestras células son buenísimas para determinada dolencia viniera una multinacional farmacéutica y nos licenciara nuestro protocolo. Eso sería lo más normal porque las últimas fases de cualquier ensayo ya son con muchísimos pacientes y cuestan muchísimo dinero.
¿Lo veremos en el sistema público de salud?
Ahora cada tratamiento de disco está en el orden de 6.000 euros. Con este coste es imposible, hay que optimizar el procedimiento y es un camino por recorrer. Las células a partir del 2003 son un medicamento. Esto fue una maniobra de las compañías farmacéuticas que consiguieron que la Comisión Europea lo declarara medicamento, ahora ellas tienden el control, de momento se desentienden pero en el momento que sea rentable llamarán diciendo que es suyo.
Eso es bueno
Eso ha encarecido muchísimo todo, porque al estar bajo la tutela de la Agencia Europea del Medicamento, las condiciones que nos poden para producción son tan inmensas que encarecen mucho la producción celular. Ahora mismo, las células que yo produzco en el laboratorio del pasillo cuestan diez veces menos que las que produzco en la Sala Blanca creada para estos ensayos. Una gran farmacéutica que saca al mercado al día 25.000 inyectables divide entre muchos el coste de producción pero yo saco al mes 10, por ello mis productos son inviables económicamente. Si bajaran los requisitos sería más barato. Además algunos requisitos están fuera de lugar partiendo de la base de que las células no son medicamentos por mucho que las incluyeran.
TIPOS DE CÉLULAS
El descubrimiento se produjo unos 25 años atrás cuando se obtuvo el modo de obtener células madre de embriones de ratones. En 1998 se consiguió el primer cultivo de células madre embrionarias humanas. En este momento son la gran esperanza terapéutica.
Células madre: Tienes la capacidad de multiplicarse indefinidamente y generar células especializadas. También tienen la capacidad de autorenovarse que quiere decir que cuando se divide, las dos hijas se convierten en dos células ya diferenciadas de las cuales una sigue siendo a su vez célula madre, con lo cual no se acaban nunca.
Una población reducida pueden en unos meses proliferar hasta generar millones de ejemplares con las mismas características de sus predecesoras.
Células pluripotentes: capaces de producir la mayor parte de los tejidos de un organismo. Aunque pueden producir cualquier tipo de célula del organismo, no pueden generar un embrión.
Células totipotentes: son capaces de transformarse en cualquiera de los tejidos de un organismo. Colocada en el útero de una mujer tiene la capacidad de originar un feto y un nuevo individuo.
Células multipotentes: se encuentran en los individuos adultos. Pueden generar células especializadas concretas, pero se ha demostrado que pueden producir otro tipo diferente de tejidos. Un ejemplo son las hematopoyéticas que se transforman tanto en glóbulos rojos como plaquetas o glóbulos blancos.
Del cordón umbilical se obtienen las células madre tanto Hematopoyéticas que son las que proceden de la sangre, así como las Mesenquimales que proceden del tejido. En algunas zonas de nuestro organismo se quedan unas pocas, como haciendo un nicho de células madre adultas, que durante toda su vida tiene esa capacidad de diferenciarse para los diferentes linajes celulares (músculos, huesos, sangre, corazón).
Tienen la cualidad de ser células inmaduras, lo cual aumenta su capacidad de regenerarse a si mismas y especializarse en otros tejidos del cuerpo.
Las Células madre Mesenquimales se pueden encontrar también en la médula ósea y en menor cantidad en muchos órganos adultos humanos, así como en la placenta y líquido amniótico de los recién nacidos.