Manuel López Menéndez (Valladolid, 1-1-44)
María López Menéndez (Valladolid, 1-2-73)
El HPV, más conocido como virus del papiloma humano, suele estar en boca de todos sobre todo cuando a uno lo vive en sus propias carnes. Nosotros hemos preguntado a dos ginecólogos profesionales, el doctor Manuel López Menéndez y la doctora María López Menéndez para saber las pautas básicas de este virus.
Qué es
Se denomina HPV. Es un virus genital que posee un gran número de cepas (familiares), de los que unos cuantos tienen o están clasificados como de alto riesgo para el desarrollo del posible cáncer de cuello de útero.
Tipos
Dentro de la familia del HPV hay de bajo, medio y alto riesgo. Los más frecuentes entre la población son los de bajo riesgo y éstos no están asociados al cáncer de cuello de útero. En términos médicos son los tipos 6 y 11 y están asociados básicamente a las verrugas genitales.
Los más conocidos de alto riesgo son los tipos 16, 18, 41, 45... hay muchísimos. Y, por otra parte están los de medio riesgo.
El problema del HPV no es que nosotros detectemos su positividad o negatividad en vagina o en cérvix, sino que llegue o pueda llegar a hacer un cambio celular en las células del cuello del útero. Y ese cambio sólo se detecta por citología.
Tratamiento
Una vez que la citología está alterada, entonces se pide la determinación del tipo de familiar del HPV que tiene. Si nos da que es un HPV de bajo riesgo, podemos estar tranquilos y los profesionales hacen controles citológicos. Si el resultado dice que es de medio o alto riesgo, entonces se valora.
Con un HPV de alto riesgo se realizan controles citológicos y una colposcopia, que significa mirar al microscopio el cuello del útero con distintas tinciones. Según la falta de tinción o coloración en alguno de los puntos del cuello del útero, se hace una biopsia (tomar un trocito para analizar). Dice qué cantidad de células, glándulas... están afectadas, es decir, nos dan un diagnóstico más preciso y definitivo.
Qué provoca
Las alteraciones celulares que pueden provocar los virus de HPV, sobre todo los de alto riesgo, son alteraciones de bajo y de alto grado. Después ya está el carcinoma infiltrante, que es el peor caso que se puede tener.
Una vez cogemos la muestra y sabemos si es una lesión de alto o bajo grado existen unos protocolos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia con los cuales nos vamos a manejar en función de la edad, factores de riesgo... de la paciente. Pero básicamente cuando sale que es de alto riesgo con una lesión, tanto celular citológica como de biopsia de alto riesgo, hace falta hacer tratamientos quirúrgicos. Por norma, sólo se tienden a tratar quirúrgicamente las lesiones de biopsia de alto grado, junto con citologías de alto grado.
Síntomas
No existen como tal. Lo básico son las revisiones citológicas anuales. Lo que ocurre es que no es lo mismo el seguimiento que se hacen en las consultas privadas que las que realizan a nivel poblacional en cuanto a la Junta, tienen que contar el nivel económico.
Toda mujer que llega a la Seguridad Social con 35 años se le hace citología y determinación de HPV. Cuando tienen una citología que es totalmente normal y un HPV negativo de bajo riesgo se realiza controles cada cinco años. Son márgenes más amplios. La demanda de la Seguridad Social y la asistencia no puede ser la misma que la privada, pero no porque esté mal, sino porque trabajan con estudios poblacionales. Y se explica viendo qué pasa si se hace una citología cada cinco años a todo el mundo, qué se ahorran y qué número de pacientes desarrollarían cáncer de cuello de útero (no es rentable). Cuando una paciente pide aquí un control le das la máxima calidad: citologías anuales que se ha visto que de un año a otro no te va a evolucionar de una lesión de bajo grado a un cáncer, pero a nivel poblacional se dice que el riesgo es bajo, no nulo, cuando tú tienes todo eso negativo a priori y no te la controlan hasta dentro de cinco años. No es que sea una peor medicina, sino que es una medicina poblacional y ellos tienen que manejarse con estudios poblacionales.
¿Tiene que ver la genética?
Sólo se detecta con controles citológicos periódicos. La predisposición genética tiene que ver básicamente para la aparición del cáncer de cuello de útero. Es muy difícil que exista asociado a esto. Entre el 95% y 98% de los casos de cáncer de cuello de útero vienen asociados a un HPV de alto riesgo, pero no todos los cánceres son por eso.
A quién afecta
Es más frecuente cuantas más parejas sexuales se tiene y cuantos más cambios de pareja se hacen, es decir cuantas más relaciones con diferentes parejas se tengan, porque el primer factor de riesgo son las relaciones sexuales. Se está viendo entonces que la franja de edad con cáncer de cuello de útero es en gente más joven.
La vacuna
Existen dos tipos de vacunas en el mercado que son igualmente efectivas. Con el desarrollo de la búsqueda de ambas vacunas se ha observado que en los efectos colaterales se ven beneficiadas ambas para proteger a mayor número de HPV.
La vacuna protege contra uno, dos o tres tipos de virus. Se ha visto que en el desarrollo de esa vacuna además de esos, colateralmente en menor porcentaje también protege a otros. Hay una que además de los de alto riesgo, también protege a los de bajo riesgo.
Cuándo hay que vacunarse
La campaña de vacunación tanto de la Sociedad de Pediatría como la de Ginecología y Obstetricia lo marca en los 13 años. Ahora se están uniendo las mujeres que no lo hicieron el año pasado y se arrepienten y quieren vacunarse.
Hasta qué edad
Los laboratorios están haciendo los estudios de las vacunas y se ha ampliado el margen con obtención de beneficios hasta los 45 años.
Las dosis de la vacuna
Son tres dosis pautadas por los laboratorios. Pueden administrarse de diferente forma, pero siempre son tres dosis puestas en un año.
Su precio
La vacuna, dependiendo del laboratorio, sale por 155,91 euros (Garbaril) y 121,81 (Cervarix). La pregunta se ha hecho a una farmacia de Valladolid (calle San Isidro).
¿Es recomendable?
Está claro que siempre nos va a favorecer esta vacuna. En principio no podemos decir que sepamos que vaya a desfavorecer, sino que siempre vamos a obtener resultados positivos. Lo que pasa es que si vacunas a una mujer que ya ha tenido contacto con un familiar de los virus que protege, pues ya no tenemos esa inmunidad por la vacuna sino que la ha generado el propio cuerpo, pero sí que favorece la posibilidad de determinadas recaídas con mayor riesgo.
Por tener un HPV de alto riesgo no hay que estar alterada, no quiere decir que tenga cáncer de cuello de útero. No por toser todo el mundo tiene cáncer de pulmón. Los HPV lo tienen casi el 98% de las mujeres que tienen relaciones a lo largo de la vida, pero el tanto por ciento de cáncer de cuello de útero es mínimo.
Lo positivo es que la evolución que tiene el cáncer empieza con las alteraciones precancerosas, donde se pueden hacer las citologías, los controles, las biopsias... para que no vaya a más o controlar lo antes posible.
¿Todos los ginecólogos lo recomiendan?
“La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia en el último consenso nos han recomendado que se haga, en términos generales. Los protocolos que seguimos son para casos generales”, explica la ginecóloga.
¿Tiene efectos secundarios?
Existieron dos casos de dos niñas en Valencia, pero los laboratorios no han sacado ningún efecto secundario.
Beneficios
En cuanto a protección, no se puede saber cuál va a ser en términos individuales, pero sí se sabe que reduce en más de un 50% la posibilidad de desarrollo de un cáncer de cuello de útero, según estudios poblacionales.
También hay problemas si...
El cáncer de cuello de útero tiene la posibilidad de terminar en metástasis. Te pueden operar, pero dependiendo de en qué momento te diagnostiquen, alguna célula puede migrar y en determinadas partes son vitales y terminan con la vida.
DATOS Y CIFRAS
La Junta de Castilla y León ha adquirido 30.000 dosis para la campaña de vacunación de 2011 que comenzó el 11 de abril. Ha supuesto un desembolso de 2.25 millones de euros y se distribuyen del 11 al 29 de abril la primera dosis; del 13 al 24 de junio la segunda; y del 24 de octubre al 2 de noviembre, la tercera dosis.
La población de niñas para esta campaña nacidas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 1997 está estimada, según el INE, en 9.875 personas, de las cuales, 2.058 son de Valladolid.
En Castilla y León, el cáncer de cuello de útero tiene una incidencia de 1,71 casos cada 100.000 mujeres. La vacuna está dirigida a niñas de 14 años. Este año, como novedad, las niñas y padres han recibido información sobre la vacunación a través de las redes sociales Tuenti y Facebook. El teléfono de información al Ciudadano de la Junta es el 012 y la web disponible es www.saludcastillayleon.es