Así es la nueva técnica del implante basal
Antonio Rey Gil
Ávila, 03/05/1955
España se está apuntando a una revolución en el mundo de los implantes dentales y, unos pocos elegidos, son los que han podido participar de momento, de estas nuevas técnicas.
Entre ellos se encuentra el Dr. Antonio Rey Gil, Médico Odontólogo especializado en Implantes y en la odontología integral neuromuscular, con una larga trayectoria de éxitos.
Los implantes convencionales, o implantes osteo-integrados, son los que se realizan con la técnica tradicional. Estos implantes se fijan e integran con el hueso donde quedan fijados, que no soldados como se cree, porque siempre queda una película de células entre el hueso e implante.
Los implantes clásicos son de forma cilíndrica, y quedan cubiertos de hueso hasta la superficie del implante. Tras varios meses, que varían dependiendo de si se coloca en el maxilar o la mandíbula (donde suele tardar un poco menos), se ve si todo esta correcto. Existen muchos factores para ese tiempo, como la calidad del hueso con el que estemos trabajando, que puede ser bueno y muy duro, o muy blando donde la pared se fragmente porque no tenga rigidez ósea.
Cuando se coloca en situaciones donde falta o hay poco hueso, u otras situaciones como una enfermedad periodontal, con dientes fragmentados o destruidos, o raíces con foco de infección alrededor del diente, en esas circunstancias se quitan los dientes, los focos de infección, y se rellena esa zona de la pérdida del hueso con materiales que son biomateriales: hueso sintético o hueso natural, tanto humano de otra persona, como de un animal bovino o de cerdo.
Esto se hace porque el implante necesita la anchura y longitud de hueso suficiente como para no entrar en zonas que no sea estrictamente óseas, porque debemos evitar que ese implante salga del hueso y pueda dañar otras partes.
El método clásico consiste en colocar ese implante, y esperar ese tiempo de osteo integración o fijación ,para conocer si ha existido algún problema en la operación o alguna infección. En principio agarra bien, queda con una buena fijación primaria, pero si la pared del hueso ha sido lesionada, las células óseas no se unen, y el implante se pierde porque las células están muertas.
No es que se produzca rechazo, como vulgarmente se puede decir, el rechazo no existe, lo que ocurre es que el implante no se ha integrado, no ha funcionado ya sea por falta de la pericia del profesional, por cuestiones técnicas o por otros motivos.
Uno cualitativo muy importante. Por ejemplo tenemos los casos de las personas que tienen el seno maxilar caído, que son las zonas junto a la nariz, que están llenas de aire y que, cuando perdemos dientes, tiende a bajar reabsorbiendo parte de la cresta del hueso. A veces no tenemos altura suficiente para poder poner un implante en esa zona, lo que obligaría a realizar una cirugía de elevación del seno, rellenando ese espacio con biomateriales sintéticos, productos óseos , para poder colocar los implantes dentro del seno.
Eso ahora, con los nuevos implantes basales, ya no es necesario.
“El implante se hace en sentido horizontal, en vez de vertical, no necesitando casi hueso”
Es una alternativa que nace en un concepto diferente de lo que hemos hablado antes. La diferencia está en que los implantes basales no necesitan casi hueso, el implante se hace en sentido horizontal, en vez de vertical. Tienen una base amplia con el diámetro adecuado, cortante ,existen diferentes formas y medidas que se ajustan a cada necesidad, que una vez introducido es como una sombrilla y el poste sería el pilar de ese implante.
Las variedades de formas , de diseño de estos implantes son muchas, para ajustarse a las necesidades óseas de cada paciente, y por eso las formas son, de una sola base, de dos o de tres en el mismo vástago. Son importantes porque le van a dar más estabilidad al implante.
La base queda alojada en la zona cortical interna y externa del hueso, que es la zona más resistente y dura de nuestro hueso. Esta es la filosofía de estos implantes.
Totalmente, se hace en el momento. La ventaja es que nosotros, con este sistema, podemos aprovechar la estructura del hueso y diseñar lo que vamos a hacer, colocarlo en el sentido adecuado y luego, como el vástago es muy largo, el implante y el pilar me permite, con una llave, poderlo doblar para acondicionarlo a la situación anatómica que a mi me convenga.
Lógicamente cada caso es individual, pero a diferencia de la implantología tradicional, aquí realizamos la colocación de los implantes, colocamos una capsulita, que es un transfer para copiar arrastrar, pongo una copia de un implante de ese arrastre, lo vacío en yeso y tengo un modelo de la boca del paciente. El laboratorio diseña la estructura protésica y tenemos tres días para poder colocar una prótesis en esa boca, que es el tiempo en que empieza la cicatrización de todos los componentes del hueso que forman células nuevas que sustituyen a las destruidas. En esos tres días tenemos para hacer la prótesis, colocarla y fijarla.
Como antes te decía, además contamos con la ventaja de ese vástago largo, que nos permite angular para adaptar a nuestra necesidades al colocar y fijar la prótesis.
Para fijar estos implantes se ha hecho una intervención quirúrgica y se ha abierto la encía. Luego hay que suturarla. Como estamos trabajando de diferente forma, lo que se pretende es que se forme un callo óseo , las células sanguíneas ocupen la zona y se regenere el hueso.
En el momento que pasan 2 o 3 días en la zona interna ya tenemos las células óseas, que ya ocupan el coagulo de sangre que unen esas dos superficies, y ya no es necesario que los bordes de la herida estén cubriendo completamente para que cicatricen. Ya hay tejido duro en forma de sangre que reorganiza todo, por un proceso celular de transformación, hasta que eso condense en un hueso denso. Esa primera unión nos permite poder soltar los puntos de sutura a los dos días o incluso a las 24 horas.
El primer paciente en España, que ha sido intervenido es un conciudadano nuestro propuesto por mi, si ha tenido que desplazarse a Levante, era la primera cirugía en España y se había concertado un centro para hacer esa demostración con el objeto de dar a conocer esta técnica en nuestro País, pero se puede hacer en cualquier centro preparado para ello.
En esta demostración éramos 17 doctores de diferentes comunidades.
La empezó el doctor Stefan Idhe ( Suiza ) hace unos 15 años. Han creado la Fundación Internacional de Implantología Basal, fundamentado en este sistema de implantes, y es quien la está ahora introduciendo en España a un grupo de Implantólogos preparados, que además vamos perfeccionando con la asistencia a congresos, convenciones y cursos de formación.
¿Es más cara que la tradicional?
No. Supone ventajas en varios ámbitos: si tienes que hacerte un injerto de huesos en cadera, de la calota, del mentón, elevación del seno con biomateriales… estás siendo sometido a cirugías prequirúrgicas que supone tiempo, visitas, costes y no siempre con seguridad de lo que todo salga correctamente.
En cambio, si entras en una cirugía de estas, evitamos una gran cantidad de pasos y en 3 días o 4 se puede tener una prótesis al menos provisional.
Económicamente también estaríamos ganando en tiempo, rapidez y además es menos costoso.