Ya que hablamos de salud, de seguridad y de control en la comida, no podemos dejar de lado los aspectos favorables que algunos alimentos proporcionan en nuestro organismo.
Entre los muchos manjares que podemos encontrar en los huertos ecológicos, se halla la nuez. Las nueces originariamente se daban en Italia y se extendían hasta China. Actualmente esta característica ha cambiado y su cultivo se encuentra en gran parte del planeta, siempre y cuando no se den excesivas heladas ya que pondría el fruto en peligro.
Es un fruto seco que contiene ácidos grasos poliinsaturados, que ayudan en la reducción del colesterol y de los triglicéridos en la sangre. Este fruto seco tiene fama de ser muy beneficioso para la salud pero hay que tener cuidado con las dietas ricas en grasas. La nuez aporta un valor calórico muy alto y no conviene que se mezclen. Sin embargo, sí es recomendable sustituir las grasas animales o la mantequilla por unas cuantas nueces. Dos o tres nueces al día dotan al organismo de esa acción preventiva en posibles enfermedades coronarias, según diversos estudios sobre la repercusión de las nueces en la población.
Vitamina E, C y B, que aportan propiedades antioxidantes y desintoxicantes, ácidos grasos omega 3 y omega 6, zinc, calcio, todos estos componentes hacen que el consumo de nueces sea más atractivo por las numerosas ventajas que proporciona al organismo, tales como, la mejora de las arterias, la prevención de infartos, la mejor coagulación de la sangre, mejora de la piel y el cabello, y un largo etcétera que sumado a su original sabor hará las delicias culinarias de los paladares más exquisitos.