Luis Pérez
Pintor Valladolid, 28-agosto-78
Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid, Luis Pérez es un joven pero ya experimentado pintor que ha expuesto en cerca de 50 grandes exposiciones, no sólo en España sino también en otros países europeos, en Estados Unidos, e incluso en Asia (Japón) o África (Sudáfrica). El arte del hiperrealismo, que él trabaja a la perfección, trata de reproducir la realidad que podríamos ver en una fotografía, pero con muchos más matices, detalles y profundidad, y ese toque de imaginación e ingenio que pone el artista.
Las primeras exposiciones le marcaron el camino
¿Cuándo comienzas a interesarte por la pintura?
En la época del colegio la verdad es que no me interesaba demasiado el dibujo, pero durante la carrera lo retomé y me gustó. Hice una exposición aquí en Valladolid, de dibujos sobre todo, fue bien, me picó el gusanillo y me planteé seguir haciendo esto. Al principio usaba tintas y me pasé al acrílico, que es lo que uso ahora, y a partir de ese momento ha sido seguir evolucionando hasta ahora.
En Londres consiguió los contactos con el mercado
¿Por qué te fuiste a vivir a Londres?
Porque justo un año antes yo había terminado la carrera, mi mujer de ahora, entonces mi novia, terminó ese año, y era el momento de salir fuera y probar una experiencia nueva en otro sitio. Habíamos visitado a un amigo un par de años antes y nos gustó mucho la ciudad. A mí me hubiera encantado irme a Estados Unidos, pero estaba más cerquita y a mi mujer la costaba más irse de Valladolid, y probamos en Londres. Fuimos por unos meses en principio, estábamos a gusto y lo prolongamos hasta más de tres años.
¿Cuándo te planteas dedicarte a la pintura?
Fue un poco a raíz de irme a vivir a Londres en 2004, contacte con gente que tenía galerías y del mundo del arte, empecé a hacer unos encargos y fue un poco ya rodado todo. Escogí Londres por ser un sitio donde pudiera mover mis cosas, pero en principio no tenía pensado dedicarme a ello porque lógicamente es una ciudad difícil, es como quien va a Hollywood y quiere ser actor, pero tuve la suerte de encontrar a las personas adecuadas, todo se fue encaminando y, una vez que me metí, ya fue bastante más fácil seguir adelante.
Sus cuadros crean una realidad paralela
¿Siempre te has dedicado al hiperrealismo?
No, digamos que ha evolucionado un poco, siempre ha sido un estilo de pintura realista pero antes quizás empezó siendo más pop, porque hacia retratos de gran tamaño, estaba estudiando Historia del Arte y me gustaba mucho el arte del siglo xx y las vanguardias y el arte pop, y me incline por esa tendencia. Ahora, a base de depurar la técnica y evolucionar vas afinando los detalles, y luego con las galerías que estoy trabajando también me encaminan a ese tipo de pinturas, que es en lo que están enfocados ellos, y yo estoy muy a gusto.
¿Tus cuadros pueden confundirse con una fotografía?
Realmente no se trata de imitar a una fotografía, es un cuadro hiperrealista, la mayoría de las veces es bastante más que eso, incluso supera la fotografía, crea una realidad paralela y mucho más interesante. Pero la fotografía es un medio que usamos y esta muy a la par, de hecho yo también hago fotografías he ido evolucionando a la vez que lo he hecho con la pintura.
¿Por qué te gusta en especial el hiperrealismo?
Porque te puedes recrear viendo, hay gente que me ha comprado algún cuadro y que me dice que cada vez que lo mira, y según va pasando el tiempo, ve cosas nuevas, entonces eso es muy bonito. Me gusta lograr los detalles, es un reto al fin y al cabo enfrentarte a una realidad que quieres plasmar en un lienzo, que al principio es blanco y que aunque luego parezcan tres dimensiones son dos dimensiones.
¿Cuánto tiempo puedes tardar en finalizar un cuadro?
Depende, estos últimos de la nieve llevan bastante, es una serie complicada porque tienen mucho curro, pero puedes ser de tres semanas a ocho e incluso más, lo que pasa yo no les hago seguidos, voy trabajando varios a la vez, me canso pronto.
La fotografía como segunda opción
¿Has participado en alguna exposición con tus fotos?
En cosas colectivas, pero siempre lo tengo de segundo plano porque está la pintura, que es a la que dedico mayor tiempo. Pero sí he hecho cosas en Londres y he mandado varias fuera. Si no me dedicara a la pintura probablemente me dedicaría a la fotografía.
Las ferias, un negocio excesivamente explotado
En noviembre has expuesto en una feria en Zúrich, ¿qué tal la experiencia? ¿Habías participado ya en otras ferias?
La experiencia bien, es la primera vez que hemos hecho algo con esta galería allí en Zúrich y estoy muy contento, tiene buena pinta. Sí hemos participado en ferias aquí en España, en Londres, en Alemania... pero el negocio de las ferias es como que está ya un poco explotadísimo, parece que se han puesto de moda, antes había cuatro o cinco en todo el Mundo y ahora hay en cada ciudad, yo creo que hay demasiadas. Incluso hay por debajo un negocio ilegal que se ha aprovechado del buen hacer de muchos pintores que necesitan el impulso para llegar al público, y les están cobrando por un espacio de pared en ferias. A mí me han mandado correos ofreciéndome participar en algunas que no conocía de nada y que ni si quiera sé si existen, a cambio de dinero.
Exponer en Saatchi Gallery, todo un privilegio
¿Qué exposiciones han tenido para ti un “sabor” especial?
A nivel personal una que hicimos cuando estábamos viviendo en Londres, que se hizo en Los Ángeles y nos invitaron, nos pagaron el viaje, eso fue una maravilla. A nivel profesional muchas cosas, participar en varios países es muy gratificante porque es una manera de llegar a muchos sitios y a mucha gente, y que valoren lo que tú haces. Participé en la Saatchi, en Londres, en un concurso al que presente un cuadro que llego a la final y me lo pidieron, y es una galería allí muy importante donde no cualquiera ha logrado meter un cuadro, son cosas que profesionalmente son muy bonitas.
¿Y la experiencia de exponer en Sudáfrica?
Hace dos años, con lo del mundial, me encargaron un cuadro y son cosas curiosas, está bien, me gusta esto de probar en varios sitios. Tampoco fue nada espectacular pero bueno, es curriculum y experiencia que vas acumuando y te ayuda a saber lo que tienes que hacer y lo que no, siempre es positiva.
¿Qué tal te ha tratado la crítica?
La verdad es que no he tenido de momento ningún problema, es el típico estilo de pintura que o te encanta o lo odias porque no ves nada en ello, que es muy respetable también. La gente que normalmente se dedica a hacerte las críticas, que se interesa por ello, es gente que lo va hacer positivamente. Supongo que habrá habido de todo pero tampoco es problema, cada uno tiene su opinión, siempre hay que aprender de las cosas buenas y de las cosas malas, siempre puede ser constructiva.
En el presente: exposiciones en Madrid y Londres
¿Dónde estás exponiendo ahora?
En una colectiva en Londres, sobre el hiperrealismo, que somos 16 artistas de la galería, y luego también en Madrid empieza la del realismo que hacen todos los años en Santiago Echeverría, lo que pasa es que no me va dar tiempo a tener el cuadro listo para la inauguración y se lo mandaré un poco más tarde.
¿Qué es eso de “artistas de la galería”?
Tú trabajas como si estas en un equipo de futbol, lo que pasa es que aquí cada uno vamos por libre, pero tu trabajas con una galería que es la que tiene tus cuadros y la que muestra tu arte a los clientes que tiene, y si estas en Londres es como si estás jugando en el Chelsea. Es la manera de acceder a un tipo de gente que por medios propios no es fácil. Ellos tienen su listado de artistas, dependiendo de la galería pueden ser 10, 15 o 20, y se llevan sus porcentajes.
¿Trabajar con una galería te limita para estar con otras?
Generalmente cuando tú estás en una galería, por ejemplo en Londres, se supone que es para mantener la exclusividad en esa ciudad o en Inglaterra, o si estoy trabajando en Madrid para que sea en España, es como más lógico, pero en mi caso no me han limitado nunca hasta ahora afortunadamente, porque yo también impongo mis criterios.
En Valladolid será difícil ver una exposición suya
¿Veremos en Valladolid alguna exposición de Luis Pérez?
Sí que me gustaría poder hacer algo, incluso un buen cuadro de Valladolid con un tamaño importante, me gusta, es mi ciudad, pero lo veo muy complicado. Hay gente, le gusta ver exposiciones, pero claro, de eso no se vive tampoco y aquí no hay mercado, si en otros sitios están pagándote por lo que haces yo no puedo sacrificarme y no vender las cosas, tengo que comer como todos.
¿Qué conlleva realizar una exposición?
En mi caso, para hacer una exposición, requiere 12, 15 o 20 cuadros y para pintar eso necesito un año estar dedicado a esa exposición, entonces tengo que dejar de hacer otras cosas. Yo si tuviera tiempo y pudiera pintar un cuadro cada día estaría haciendo cosas en Valladolid todos los días.
Yo he tenido la suerte que en Londres me salió todo bien, pero empezar de cero en este mundillo es muy complicado, yo al empezar vi como estaba la cosa y me dio por salir, pero lógicamente estas buscando exponer en cualquier sitio prácticamente, siempre que esté bien y te dé una serie de características. Pero no es fácil, hay muchos espacios, hay muchos sitios, pero lógicamente hay que vender también.
El futuro, con mucho margen de mejoría
¿Hacía donde crees que evolucionará tu arte?
Yo de momento no me planteo grandes metas, voy poco a poco, cuadro a cuadro, tratando de mejorar y haciendo cada cuadro mejor que el anterior. Yo creo que ese es el secreto, no aspirar a grandes metas aunque luego optes si quieres a ellas, pero no marcarte grandes objetivos, ir poco a poco. Ahora estoy con una serie de cuadros urbanos dedicados al tema de la nieve, la calidad de la luz, las ciudades, el día a día, cosas muy cotidianas que son escenas que me gustan.
¿Seguirás haciendo siempre hiperrealismo?
Puede ser que evoluciones hacia otros, pero eso es muy difícil, hay muchísimo margen de mejora, nunca llegas a todo lo que te gustaría, probablemente sería como decir que llegas a ser perfecto y eso es imposible. De hecho me gusta ver ahora los cuadros que he pintado hace años porque les veo y me hace gracia, antes me parecían que eran espectaculares y ahora habría muchas cosas que mejorar, eso es bueno también, significa que estamos en el buen camino.