EL VUELO DEL MONARCA. Julio Rodríguez.
Editorial Menoscuarto, Colección Cuadrante nueve.
256 páginas. 17 euros
Hay quienes creen que es un milagro de la naturaleza, otros lo catalogan como pura supervivencia. Las mariposas monarcas (aquellas de color anaranjado y motas negras en las alas) vuelan cada año miles de kilómetros. Parten desde los bosques mexicanos de Michoacán hasta su destino, que es la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Esta migración necesita varias generaciones para completarse y son muchos los insectos que mueren en esa larga travesía de eterno retorno. Algo similar le ocurre al protagonista de esta novela, Sico Tomé, un joven asturiano que tras la Guerra Civil española se ve obligado a cruzar el atlántico en mitad de su peculiar metamorfosis. Habrá quienes digan que es un milagro de la naturaleza, otros dirán que es pura supervivencia.
UNA ANCIANA OBESA Y TRANQUILA. Luis Gutiérrez Maluenda.
Editorial Difácil.
194 páginas. 16 euros
Puede parecer un trabalenguas, pero en la literatura muchas veces el camino fácil ha sido narrar acontecimientos cotidianos de manera extraordinaria, y lo difícil narrar acontecimientos extraordinarios de manera cotidiana. La razón de esta “sentencia” reside en la consecución de la verosimilitud de los personajes. Por ejemplo, una historia de amor entre dos personas (algo común y cotidiano) se puede literalizar mediante el uso de adjetivos, conversaciones ñoñas y juramentos de amor eterno, lo que provocará que los protagonistas no sean para nada creíbles. Ahora bien, una historia surrealista (como esta en la que una anciana obesa y tranquila llamada María la Portuguesa es asesinada, por lo que un peculiar y excéntrico detective tiene que resolver el crimen, mientras una singular mujer, llamada Jazmín, se empeña en probar a su marido que le es infiel con multitud de hombres) es mucho más compleja de contar de manera realista. Luis Gutiérrez desarrolla unos personajes carismáticos dentro de una trama llena de sorpresas que atrapan al lector sin que este pueda hacer nada para evitarlo.