Teatro Valquiria
Alba Frechilla. Palencia, 30-1-84
Bruno Calzada. Logroño, 13-6-88
María Negro. Valladolid, 23-5-83
Actores y productores
Un homenaje al 150 aniversario de la inauguración del teatro Lope de Vega
Seis componentes forman esta nueva compañía teatral que nace en Valladolid con grandes ilusiones y perspectivas de futuro. Todos ellos son productores y, a su vez, cinco de ellos son actores siendo el sexto ayudante de dirección. Se estrenan el día 27 de este mes en el teatro Zorrilla (ver agenda de espectáculos, página 20), con la obra El premio del bien hablar.
¿Quién puso el nombre de Valquiria?
María (M). Teníamos en mente hacer algo relacionado con el mundo de la mujer, y las valquirias es un personaje muy femenino y con mucha fuerza teatral. Hable con Alba, porque me gustaba como sonaba Valquiria, y la verdad es que luego nos gustó a los seis componentes y así quedó.
Los seis os conocéis de la escuela de Arte Dramático de Valladolid, ¿cuál es vuestra opinión del paso por esta?
Bruno (B). Todos somos de la primera y segunda promoción. Es un proyecto que está creciendo, que se está haciendo, pero es un proyecto muy interesante que va hacia arriba. Cada vez hay más alumnos, se presentan más gente a las pruebas, hay convenios internacionales...
M. Yo creo que ahora lo que tiene que conseguir la escuela, y en parte lo tenemos que conseguir nosotros también, es darse a conocer más a la ciudad.
Alba (A): Es importante para nosotros, que no tenemos por qué trasladarnos a Madrid o Barcelona para poder estudiar arte dramático. Somos una compañía que está creciendo desde ese núcleo, es bueno crear un prestigio interesante y todo es recíproco, si a nosotros nos va bien, que hemos salido de la escuela, más prestigio va a tener y más gente va a entrar en la ella. B. Nosotros nos sentimos parte de la escuela estando fuera, somos antiguos alumnos, no es una firma pero si un estilo pedagógico que es el que hemos recibido.
“Si queremos hacer una obra y nadie te la ofrece, hagámosla nosotros”
¿Por qué vosotros seis?
B. De alguna manera todos hemos sido afines dentro de la escuela.
A. Hay mucha gente de nuestras promociones que se han ido a Madrid a intentarlo, nosotros nos hemos mantenido en la ciudad y teníamos que hacer algo.
M. Era esa sensación de tener que movernos. Ahora es difícil que te contraten, pues si queremos hacer una obra y nadie te la ofrece, hagámosla nosotros.
A. También por la calidad. Si te vas a Madrid, conseguir un papel como el que podemos tener nosotros, o estar en una compañía en una obra de interés como la que hemos creado, es casi imposible, muy pocos pueden conseguirlo.
¿Valladolid es el sitio óptimo para crear vuestra compañía?
B. No se sabe, pero yo pienso que es una cuestión de generar ideas nuevas, porque parece que hay un monopolio empresarial y cultural en Madrid, y que lo demás es periférico, y yo creo que no tiene porque ser así, al menos a nivel de calidad, de compromiso, de capacidad de funcionamiento y de propuestas audaces y nuevas. Valladolid tiene una gran tradición teatral y quizás es el momento de que surjan nuevas compañías, con nuevos formatos de 2, 5 o 9 personas... con diferentes proyectos. Hace falta un mercado más permeable, es un problema que existe en toda España, hay un teatro de mucho presupuesto, grandes giras y grandes producciones, con cachés de 20.000 euros, y es ahí donde funcionan, no acceden a otros espacios, y hace falta que haya más niveles.
¿Cómo estáis llevando la gestión del espacio para vuestro estreno?
B. Nosotros nos hemos formado como actores y ahora, como productores, entramos en unos ámbitos que tenemos que empezar a conocer, saber las estructuras de funcionamiento, tener un poco ese rollo más empresarial para saber moverse entre todas las opciones que yo creo que hay.
La obra con la que os vais a estrenar es El premio del bien hablar, que se puede adecuar muy especialmente a la situación de nuestro teatro Lope de Vega.
B. La propuesta escénica del proyecto parte de ahí, de como una compañía itinerante accede a un espacio teatral abandonado, comprueba el lugar y lo adecua a su representación. Tiene esa cuestión de celebración aquí, con Valladolid, con el aniversario de la inauguración del teatro Lope de Vega.
Ya habéis hecho algún preestreno, ¿dónde?
M. Estuvimos en el centro cívico José María Luelmo, luego en Mojados y por último en Villamuriel, donde clausuramos el certamen de teatro.
¿Y el gran estreno?
B. El 27 de enero en el teatro Zorrilla. Queríamos mantener un poco esa cercanía con la celebración del 150 aniversario de la inauguración del teatro Lope de Vega y también queríamos tener un sitio óptimo para tema de prensa y de invitación de personalidades. Rondando las mismas fechas vamos a hacer una serie de actividades entorno al teatro barroco, como por ejemplo unos talleres de interpretación, de danza o de verso.
“El Lope de Vega mantuvo vivo el teatro en Valladolid y es una pena la situación de ruina en la que se encuentra actualmente”
Habría sido ideal poderlo estrenar en el teatro Lope de Vega, ¿no?
B. Yo te voy a hablar en el sentido poético, más que de reivindicación, pero realmente esperamos que antes o después se tome una iniciativa al respecto porque no puede estar en el estado de ruina que está. Tiene que haber una iniciativa de destinar el dinero necesario para rehabilitar ese teatro, que es una joya de esta ciudad, que está prácticamente al nivel del Calderón, y es que uno pasa por María de Molina y no sabe que detrás de esas puertas hay una parte de la historia de la ciudad, un testigo mudo de vida de la ciudad. El Lope de Vega se inauguró el mismo año que se cerró el Corral de Comedias en 1861, y quizás es una idea un poco romántica, pero gracias al Lope de Vega se mantuvo vivo el teatro en Valladolid.
Celebrar un aniversario el ayuntamiento, teniendo en cuenta el estado de este teatro...
B. Pero alguien tenía que hacerlo, porque se celebró el 50 aniversario, el 100 e incluso el 125, en 1987.
¿Dónde ensayáis?
B. Habitualmente en espacios de la escuela. De alguna manera, a través de la asociación de antiguos alumnos, se está contemplando la utilización de los espacios de la escuela, siempre lógicamente con prioridad al alumnado y por lo tanto para las clases, talleres y toda la actividad que genera. A. Tenemos un sentimiento de agradecimiento hacía ellos porque sí que nos están dando la tranquilidad de ensayar allí.
¿Qué adaptaciones habéis hecho a la obra que presentáis?
M. La versión la ha hecho Alberto Conejero que es profesor de la escuela y es dramaturgo.
B. Tiene obras publicadas y ha recibido varios premios a nivel nacional. Hace poco ha hecho la presentación, con una lectura dramatizada, de Cliff (Acantilado), que es la última obra que ha escrito, y que trata sobre Montgomery Clift, el mítico actor de Hollywood. Es un dramaturgo de primera línea.
M. Hemos sido muy afortunados.
B. Es un persona que dentro de unos años se va a estudiar con total seguridad y hemos tenido la suerte de que el nos ha hecho un desbroce. Hay que tener en cuenta que es una obra del Lope ya anciano, no es precisamente una de sus obras mayores y había cosas que no encajaban. Alberto ha hecho un trabajo de limpieza, de encajar bien las piezas, ha encajado personajes a la compañía como uno que en la obra original era un anciano y se ha transformado en un hermano mayor, y ha escrito redondillas enteras.
¿Es entonces una adaptación a la actualidad?
B.-Es una actualización del texto, porque la obra de alguna manera es actual. Tiene además cierta relación con nosotros, porque estás hablando de los jóvenes cuando se empiezan a enfrentar a las dificultades de la vida, cuando encuentran el amor por primera vez, como reaccionan, como se oponen o como luchan contra lo viejo. Es un dialogo de tradición y de modernidad, de lo nuevo que viene abriéndose paso y que tiene que de alguna manera abrir un resquicio o quebrar lo que ya esta, porque es ley de vida, no es una usurpación, es la evolución.
Estáis todos todo el rato en escena, ¿cómo se lleva?
M. Estar en escena se lleva muy bien, es lo que queremos.
A. En ningún momento te puedes despistar, es una forma muy bonita de trabajar, cansada también, pero yo la prefiero.
B. Probablemente sea más fácil que lo contrario, tienes tu responsabilidad evidentemente, pero es muy diferente la sensación, ya está la propuesta planteada, todo el grupo llega al escenario y ya estamos todos en escena.
¿Cuántos actores en total?
M. Somos nueve actores, todos de la escuela. Siete de la primera promoción y dos de la segunda: Bruno y Pablo. Pero los otros tres no forman parte de Valquiria.
B. Hay dos niveles, el nivel artístico y el nivel de producción. La producción es mejor un grupo más reducido, más flexible, con más capacidad de decisión y demás, tiene otras exigencias para nosotros, como la distribución, llamar a los teatros...
Bruno, ¿tú haces la música?
B. Sí, yo hago la música en directo. Hay una idea de eso que planteamos de la tradición y de la modernidad que esta en el eje temático y en el eje estético, incluso del montaje. Está en la luz, en la escenografía, en el vestuario, en el movimiento, en la danza incluso con una coreografía que también es una mezcla de lenguaje contemporáneo con un lenguaje más clásico, más barroco. La música busca el mismo dialogo, utilizamos la flauta travesera que es un instrumento barroco por antonomasia, con una gallarda del siglo XVI, que yo la he adaptado con lenguajes nuevos de flauta travesera. Como elemento importante hay una palancana, que es nuestro aporte creativo, y que no debe perder de vista el espectador porque tiene su importancia.
¿Habéis contado con otros apoyos?
A. Otros dos profesores de la escuela como son el coreógrafo del montaje, Guernica, y Carlos Martínez Labarca, que es el director del montaje. Tenemos un sentimiento de agradecimiento por ese apoyo de personas que son inaccesibles económicamente y por talento, que llevan muchos años trabajando con personajes increíbles.
M. Con ese equipo es una responsabilidad también para nosotros como actores, de crear algo que esté a la altura.
Una vez estrenada, ¿dónde pensáis continuar con ella?
M. En todo el tema de producción es como decía antes Bruno, estamos aprendiendo, eso se nota y muchas veces aprendes a base de errores. Ilusión la tenemos toda y ganas de actuar donde sea que nos llamen. Las actuaciones que hemos tenido han gustado mucho y tiene enseguida conexión con el público.
A. No pararnos porque haya crisis o por otros comentarios y negativismos. Estamos ahí, no vamos a quedarnos en casa. M. Mucha gente te dice que como ahora vas a crear esto, que no es el momento, pero ¿cuándo es el momento? ¿de qué no es el momento?, es nuestro momento y lo tenemos que aprovechar, dentro de 30 años será el momento de otras personas.
¿Y el futuro de Valquiria?
M. Queremos que valquiria sea una compañía de muchos años, no algo que está con este proyecto, de rebote haya un proyecto siguiente, pero hay se pare. Queremos algo firme, sentar muy bien las bases.