Soraya Mayo
Presidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León
Uno de los grandes problemas que padece el colectivo de autónomos de Castilla y León es la morosidad, tanto pública, como privada. Y es uno de los grandes problemas, porque por desgracia, desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) comentan que tienen más, como “falta de acceso al crédito, descenso del consumo, sobretributación, economía sumergida, etc”.
El pasado 7 de julio entró en vigor la modificación de la Ley 3/2004 de 29 de diciembre para intentar poner coto a la morosidad. Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León “celebramos esta medida porque teníamos la esperanza de que serviría para regular los pagos. En cuatro meses que lleva en vigor, no ha servido de nada, y si no se permite la refinanciación de las administraciones públicas, esta modificación quedará en papel mojado”, según explica Soraya Mayo, presidenta de ATA.
La reforma de la Ley 3/2004 de 29 de diciembre prevé reducir a un máximo de 60 días los plazos de pago entre las empresas y a 30 días de plazo de las Administraciones Públicas a partir del uno de enero de 2013, siguiendo un periodo transitorio para su entrada en vigor.
Por lo que respecta a Castilla y León existen muchas empresas soportando morosidad pública. El Presidente del PP, Mariano Rajoy se comprometió con las organizaciones más representativas de autónomos, ATA, UPTA y OPA, a hacer cumplir la Ley de Morosidad “para erradicar la lacra de nuestra economía (...) y en este sentido, también promoverá que los autónomos puedan compensar sus tributos y cotizaciones sociales con las deudas que mantienen las administraciones públicas con ellos”.
“Desde ATA Castilla y León esperamos que no haya dos discursos políticos y lo que se dice en Madrid se cumpla en Castilla y León. El Partido Socialista debería comprometerse a hacer lo mismo y cumplir con los plazos previstos en la Ley. La supervivencia de muchos depende del pago de las administraciones púbicas, y estas deben cumplir la Ley para no axfisiar al colectivo”, concluye Mayo.
Es evidente el esfuerzo que este colectivo está haciendo para salir adelante, pero al problema de la morosidad se suma otro, que es una reivindicación histórica que pide que el IVA se pague al estado cuando se realiza el cobro y no antes. Se tiene que tener en cuenta que cuando se factura un trabajo no solo se tiene que hacer cargo el autónomo de todos los gastos que este le ocasione, a la espera de cuando va a poder cobrarlo, sino que además tiene que afrontar la liquidación con el estado del IVA que figura en dicha factura.