Partiendo de la base que somos responsables de nuestros actos, así como de cualquier hecho derivado de la propiedad de inmueble; objeto y/o animal, la adquisición de una mascota conlleva una responsabilidad cívica, en cuanto al mantenimiento; cuidado y atención que precise, así como una responsabilidad en cuanto a los actos y consecuencias de estos que puedan ocasionar. La segunda nos ocupa a nosotros desde el punto de vista profesional y a la que recomendablemente se le debe dar la importancia que tiene, que es alta. Aunque son independientes, también son, en cierto modo, correlativas, ya que es complicado que quien no atiende debidamente al animal de su propiedad, atienda la responsabilidad que deriva de su propiedad. Para cubrir esta responsabilidad existen productos de seguros específicos, por cuyas garantías se haría frente a los actos responsables del animal propiedad de quien asegura. Existen también seguros de este tipo combinados, en los que además de cubrir la responsabilidad civil derivada de las acciones del animal, se cubre la vida de éste, asegurándola por un capital pactado y fijado en la póliza en el caso de su fallecimiento.
La que cubre la póliza del hogar
Hoy en día, casi todas las pólizas de hogar cubren directamente la responsabilidad civil por tenencia de animales de compañía, bien incluida ésta dentro de la prima total, o mediante una pequeña cantidad que se suma a la prima total del hogar. Al no ser pólizas puras de responsabilidad civil, las compañías, en general, se cuidan en cubrir solamente la propiedad de animales de compañía, concretando exactamente que entienden por éstos, o enumerando todos aquellos que se quieren excluir. Así, en ésta modalidad de aseguramiento, se suelen entender por animales de compañía aquellos que histórica y culturalmente así han sido considerados como son perros, gatos, tortugas... Por tanto, es recomendable que aquellas personas que sean propietarios de animales exóticos o que sean susceptibles de ser considerados animales de granja, y piensen que tienen cobertura en la póliza de hogar que tienen contratada, revisen las condiciones generales de ésta y comprueben que efectivamente la responsabilidad por propiedad sobre el animal está garantizada, imprescindible para evitar sorpresas.
El coste de las pólizas específicas de responsabilidad civil para animales varía dependiendo del riesgo que se presuma al animal del que se quiere asegurar. Generalmente la presunción tiene que ver con el tamaño de éste, domesticidad e incluso probabilidad de fiereza, de tal forma que hay razas de perros consideras legalmente peligrosas como Presa Canario, Pitbull... Asegurar la responsabilidad como propietario de un perro de cualquiera de estas razas conlleva una prima (Cantidad económica) más elevada que la de cualquiera de las demás razas de perros que no sean consideradas peligrosas.