Los aparcamientos gratuitos de nuestra Ciudad poco a poco se van transformando en otros de pago. Sólo en el año 2010, -concretamente antes de verano-, la ciudad disponía de 6.500 plazas de aparcamiento regulado por la ORA, a las que se sumaron las 672 plazas de zona azul del Cuatro de Marzo.
El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, ha explicado en diferentes ocasiones que esta situación “responde a una demanda ciudadana” algo corroborado por la Federación de Vecinos de Valladolid, quien defiende “aparcamientos rotatorios en el entorno del centro de la ciudad y el uso de la ORA como medio de disuasión al uso del vehículo privado”.
Con lo que no todos están de acuerdo es con la imposibilidad de dejar un vehículo estacionado más de dos horas en el mismo sitio cuando existen ocasiones de la vida cotidiana (visitar clientes, ir al hospital o pagar impuestos en organismos oficiales, o incluso acudir al propio puesto de trabajo, por poner algunos ejemplos) en la que ese tiempo no es suficiente si quieres completar satisfactoriamente tu misión.
La Ordenanza para la Regulación de Aparcamientos (ORA) es una ordenanza municipal aplicada en varias ciudades españolas por las que se establecen ciertas zonas de aparcamiento en las que el usuario debe adquirir un billete para estacionar su vehículo.
Aunque estas áreas suelen estar delimitadas por rayas azules -de ahí que se les llame zona azul- en la actualidad algunas ciudades dividen el estacionamiento entre residentes -zona verde- y visitantes -zona azul; así como zonas disuasorias.
En todo caso, en la zona regulada se fija un tiempo máximo de estacionamiento en función de la cantidad abonada. Con estas zonas lo que se pretende es el aprovechamiento al máximo de las plazas de aparcamiento facilitando la rotación de vehículos, sobre todo en las zonas más céntricas de las grandes ciudades donde dicho aparcamiento supone un grave problema para los conductores.
Corresponde el control de los vehículos estacionados en zonas ORA, así como el procedimiento de denuncia a los que de una u otra manera infringen la normativa, a personal específicamente encargado para esta tarea (controlador) o a agentes de la Policía local, dependiendo de cada ciudad.
La obtención del ticket de estacionamiento se lleva a cabo en las máquinas expendedoras denominadas parquímetros instaladas para tal fin en las cercanías de las zonas de aparcamiento. Estas máquinas no entregan cambio, eso significa que se debe llevar siempre el dinero suelto adecuado o dar por perdido los minutos no utilizados en dicho estacionamiento.
La ordenanza que lo regula en Valladolid se aprobó en Pleno en 1993 con las correspondientes modificaciones posteriores de 1998, 2002 y 2004.
En este sentido hay que explicar que la determinación de las zonas de residentes o la modificación de las existentes se efectúa por resolución de la Alcaldía, previo dictamen favorable de la Comisión Informativa competente por razón de la materia.
El horario en todos los casos es de lunes a viernes de 9 a 14 y de 16:30 a 20 horas, y los sábados de 9 a 14 horas. Lo que puede variar es el tiempo máximo que podemos mantener nuestro vehículo en ese estacionamiento, la norma general son dos horas, pero la Ordenanza da la posibilidad de que existan zonas con un máximo de una o tres horas.
La característica particular de Valladolid, que no comparte con el resto de ciudades de su entorno, es la obligación de “volver a estacionar una vez finalizado el período máximo de estacionamiento, en un radio superior a 250 metros del lugar último de estacionamiento”, es decir, la obligación de mover el vehículo y buscar un nuevo aparcamiento en lugar de poder sacar simplemente un nuevo ticket.
Existen dos excepciones, que se aplican en los aparcamientos disuasorios, la primera es que en estos no existen tiempo máximo de estancia, y la segunda es relativa al que se encuentra frente a la Feria de Valladolid que amplia los horarios de regulación a horarios completo y / o fines de semana dependiendo del evento que se esté celebrando en dicha institución.
Que vehículos no están sujetos a estas normas
- Bicicletas y motos.
- Los vehículos estacionados en zonas reservadas para su categoría y actividad.
- Los taxis cuando el conductor esté presente.
- Los vehículos oficiales cuando estén prestando servicio, y vehículos diplomáticos.
- Vehículos adaptados para personas con discapacidad que dispongan de autorización municipal.
- Vehículos de residente con tarjeta, excepto en las calles que se señalen de uso exclusivo con ticket.
Los conductores de vehículos turismos en cuyo interior permanezca algún pasajero mayor de edad, no están obligados a acreditar la posesión de autorización de estacionamiento, pero sí sometidos al límite temporal. Lo mismo le ocurre a los conductores de vehículos que estén realizando operaciones de carga y descarga, siempre que estén presentes en la ejecución.
- Ticket horario. Se obtiene en las máquinas expendedoras de la ORA y sirve para el estacionamiento por el periodo que figure en el mismo, según el importe abonado, y hasta el máximo permitido de 2 horas..
El importe varía desde los 0,20 € por los primeros 18 minutos, hasta el máximo de 2,20 € por las 2 horas.
- Tarjeta ORA. Si se aparca de forma rutinaria es la mejor manera de no tener que llevar suelto. Es gratuita y se recarga en los propios expendedores. Para conseguirla se puede solicitar a los controladores o en las oficinas de Dornier.
- Tarjeta de área. Las pueden solicitar las personas empadronadas y que residan en la zona correspondiente (tarjeta de residentes), personas minusválidas, vehículos institucionales o vehículos industriales tipo furgoneta.
La cuota puede ser trimestral (13,05 €) o anual (32,45 €).
En 2010 se produjo una subida del 10,75% para las tarjetas de residentes y 10% para la tarifa de la zona azul (tanto en el mínimo, mismo precio pero un 10% menos de tiempo, como en el máximo de 2 a 2,20 €). En el 2011 se han mantenido los precios.
Las tarjetas son adquiridas en las oficinas de Dornier, C/ Expósitos, 3, bajo. (983 397 585), de lunes a viernes de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.
Zona azul y zona verde.
De la zona azul ya hemos mencionado en otros puntos de este reportaje sus características, precios...
La zona verde, por norma general, suele ser una zona de especial ocupación y que por ese motivo suele tener un mayor coste y una mayor limitación en el tiempo máximo que puede estar estacionado el vehículo, para aquel que no es residente.
No es el caso de Valladolid, donde estas zonas son exclusivamente para los residentes, no pudiendo aparcar en las mismas el resto de vehículos.
Aparcamientos disuasorios.
La pretensión de estos, como su nombre indica, es disuadir al usuario de utilizar el coche en las zonas con mayores problemas de aparcamiento, creando para ello zonas específicas y semicéntricas, con precios mucho más económicos y sin la limitación del tiempo.
Incluso en el caso del aparcamiento situado frente a la Feria de Valladolid, si en el coche viajan 2 o más personas, el aparcamiento es gratuito. Para ello tan solo tienen que pasar con el coche por la caseta que existe a la entrada para que el controlador verifique cuantas personas van en el vehículo y preguntarán, a modo de estadística, de donde proceden (barrio o localidad).
Las zonas con este tipo de aparcamiento son: zona del paseo del Cid y calle Reyes Católicos (junto al puente colgante), calle La India (frente a la estación de autobuses), C/ Antonio Lorenzo Hurtado (Huerta del Rey), Feria de Valladolid y playa las Moreras .
Las tarifas son: mínimo 30 min.: 0,15 €; mañana o tarde completa: 1,25 € y día completo: 2,50 €.
Aparcamientos públicos.
De todos los representativos de nuestra Ciudad, el más antiguo con el que se cuenta es el de la plaza Mayor, gestionado por Aplaes a quien se le dio en 1970 una concesión por 99 años, mismas condiciones que las otorgadas a esta empresa en 1976 con el de la plaza España.
Posteriormente han llegado los de la plaza Juan de Austria, que la gente conoce más como el de El Corte Inglés, centro comercial que tiene concesión para la explotación del mismo hasta el año que viene (25 años desde 1987), el del paseo Isabel La Católica, plaza Zorrilla y La Antigua.
No son los únicos aparcamientos públicos de la Ciudad, a estos deberíamos añadir: El Campillo, plaza Colón, Estación de FFCC, plaza Poniente –entre paseo Isabel La Católica y la calle San Lorenzo-, calle Doctrinos, calle López Gómez... la oferta en este sentido es amplia, aunque no siempre suficiente.
Un estudio de Eroski Consumer situaba a los parkings de nuestra Ciudad entre los más baratos de España y al tiempo que alababa la limpieza y el mantenimiento de las instalaciones, dejaba en evidencia problemas como los servicios al usuario, tales como no disponer de máquinas de cobro en todas las plantas (algo económico de colocar y que incomoda mucho al usuario, por lo tanto poco explicable) o no admitir en ciertos casos tarjetas de crédito.
Lo bueno: los aparcamientos abiertos en los últimos años cuentan con unas plazas más amplias, alejadas de las estrecheces del de la plaza Juan de Austria. Además disponen de pilotos identificativos de las plazas de aparcamiento libres que facilita la localización de estos.
Lo malo: algunos no disponen de la pertinente zona separada entre peatón y vehículos, o en otros las nuevas señalizaciones condicionan a dar vueltas por el centro sin poder aparcar cuando realmente existen decenas de plazas vacías (como hemos comprobado en el de la plaza Mayor donde en varias ocasiones marcaba ocupado, sin posibilidad de esperar como antes debido al nuevo sistema instalado al inicio de la calle, mientras en el interior existían al menos 50 plazas libres).
También ciertas rampas de entrada, salida o interiores, donde los giros que se deben de realizar son muy cerrados. Algunos lo son en exceso, pero son aparcamientos más antiguos, como es el caso del de la plaza Poniente, y otros en cambio sufren el mismo problema a pesar de ser nuevos, como el de la plaza de la Antigua, donde esto queda patente por los rozones y “bollos” que pueden verse en las paredes de dichas rampas.
Aparcamientos para residentes.
La última apertura de un parking de este tipo se realizó el mes de febrero en La Victoria. Este tipo de plazas intentan dar soluciones en diferentes zonas de la Ciudad, a los residentes en las mismas, ante la dificultad, prácticamente imposibilidad en muchos de los casos, de poder aparcar el coche.
En ocasiones son exclusivos para residentes, y en otras son compartidos con uso para el público en general. En estos casos los residentes suelen quejarse de los problemas cuando el parking está lleno, ya que a pesar de que ellos si tienen su plaza vacía, no pueden acceder a la misma al encontrarse coches delante esperando a un semáforo en verde.
Es cierto que en estos aparcamientos en la señal pone “con completo deje paso a residentes”, algo que habitualmente no se respeta ya que, como nos transmiten algunos conductores, “si te quedas arriba esperando atascas el tráfico y la policía municipal te pide que circules, con lo cual te metes a esperar hasta la barrera”, pero también nos transmiten que posiblemente en otros, como es el caso del de la plaza España quizás se podría haber solucionado dejando una entrada exclusiva para residentes –la de la plaza España- y la más accesible –plaza Madrid, fácil también de acceder desde Divina Pastora para quien viene por López Gómez-, haberla dejado para el usuario en general.
Las sanciones en este caso se producen por:
- Superar las 2 horas máximas permitidas, aunque se disponga del ticket correspondiente, o desplazarle pero no aparcar a más de 250 metros del estacionamiento donde se encontraba anteriormente.
- Rebasar el tiempo máximo que figura en el ticket.
- Utilizar indebidamente la tarjetas de área (y por lo tanto la de residente).
- Estacionar sin ticket o acreditación, así como utilizar uno falsificado o manipulado.
- Incumplir, los titulares de las tarjetas, la obligación de comunicar el cambio de domicilio o transferencia del vehículo.
El año pasado se realizaron una serie de cambios para adaptar las normativas a la reformada Ley de tráfico. Aprovechando dichos cambios se aprobó también un decreto de Alcaldía que modificaba los importes de las multas en la zona de la O.R.A.:
- 90 € por no disponer del correspondiente ticket (hasta ese momento eran 45 €).
- 40 € por superar hasta 30 minutos el tiempo que figura en el ticket (hasta ese momento 15 €).
- 50 € por superar entre 30 y 60 minutos (anteriormente 20 €).
- 60 € por superar las 2 horas sin desplazar el vehículo a otra plaza en un mínimo de 250 metros (25 hasta ese momento).
Cabe recordar, no obstante, que las multas de la zona azul se pueden anular en el momento, con un coste de 2,10 euros si se hace dentro de la media hora posterior a la caducidad del ticket, o de 4,05 euros si es entre los 30 y los 60 minutos.
Para esta anulación se deben utilizar las propias máquinas de la ORA, depositando en el sobre que deja el controlador junto a la multa o expide el propio parquímetro, el aviso de denuncia, el tique de aparcamiento y el de anulación, quedándonos con la parte correspondiente de los tickets (cortando por la línea punteada) que son para el conductor como justificante.
Este sobre puede ser depositado en el buzón de la misma máquina, entregado a un controlador o entregado en la oficina administrativa municipal en los siguientes 15 días.
Inmovilización y grúa
La policía podrá inmovilizar un vehículo que carezca de ticket o le tenga sobrepasado, hasta que identifique al conductor. El vehículo puede ser retirado por la grúa en el caso de no disponer del ticket correspondiente o por superar el triple del tiempo abonado en este, una vez hayan transcurrido un mínimo de 60 minutos de la caducidad del mismo.
Descuento por pronto pago
Una de las ventajas que ofrece la nueva Ley de Tráfico es un descuento del 50% si los conductores pagan las multas en un plazo de 15 días desde que reciben la denuncia. Hasta ahora, la reducción era del 30%.
Una cuestión importante que se debe de tener en cuenta es que el papelito que dejan los controladores de la ORA solamente es una notificación, pero lo que cuenta a la hora de contabilizar los plazos es el boletín de denuncia que llega al domicilio. Si transcurrido 3 meses la multa no ha llegado a nuestro domicilio, esta ya no tiene validez, salvo que no haya sido posible la localización por un cambio de domicilio no comunicado, en cuyo caso el plazo se interrumpe mientras duren las acciones administrativas de localización.
Las multas de la ORA las ingresa directamente el Ayuntamiento de Valladolid mientras que las anulaciones y el pago de los parquímetros los gestiona la empresa concesionaria Dornier, S.A., que anualmente paga un canon por la labor de control y mantenimiento de la zona azul.
- Es importante disponer de dinero suelto ya que las máquinas expendedoras no disponen de cambio.
Este es un problema especialmente cuando por diferentes motivos te has excedido del tiempo (por ejemplo un trabajador haciendo labores comerciales y que está siendo atendido por un potencial cliente, o estas esperando a ser atendido por el médico, muchas pueden ser las razones que originen que no hayas podido renovar el ticket ya que no quiere decir que hayas podido dejar el coche justo al lado de donde te encuentras). Si quieres anular la multa, necesitas disponer en ese momento del importe exacto (2,10 o 4,05).
Muchos establecimientos no dan cambio para la ORA, e incluso algunos de ellos han colgado carteles avisando de ello, ya que opinan que ese debe de ser un servicio de quien obtiene el beneficio por ello.
- El cambio de bordillos ha originado algunas quejas en especial por la altura, que en ocasiones impide meter la parte delantera del vehículo o produce roces en los bajos del mismo, y por la forma en la que en ocasiones están colocados, en ángulos de 90º, que hacen complicada la maniobra sin el peligro de dañar las ruedas.
- El ensanche de aceras y ampliación de zonas para los diferentes servicios públicos y comerciales (paradas de autobuses, CyD –zonas de carga y descarga-, paradas de taxis, zonas reservadas por diferentes motivos, zonas dedicadas a los diferentes tipos de contenedores ahora existentes, etc.) han provocado pérdida de plazas de aparcamiento para el resto de vehículos.
Desde Parque Alameda también nos denunciaban que en ciertos sitios, como la calle del Macizo de Gredos, los aparcamientos han sido perjudicados por la colocación de unos árboles, dentro de estos aparcamientos, ya que la distancia entre los mismos hace que sea difícil que entren dos coches y en cambio excesivo para uno, desperdiciando así espacios de aparcamiento de forma innecesaria.
Hace un tiempo una lectora, Ángela Otero, nos hacía la siguiente pregunta, ¿es cierto que si no recojo la multa no tengo que pagarla?
Es una actitud que toman muchas personas con la intención de librarse de la misma al no darse por enterados.
En realidad el mecanismo es sencillo, la multa llega por certificado, sino se recoge se vuelve a intentar entre los siguientes 3 días, y si le sigue siendo imposible la entrega al Ayuntamiento le queda el recurso de colocarlo en el tablón de anuncios del propio consistorio y publicarlo en el Boletín Oficial de la Provincia con lo que, según la Ley, el infractor se debe dar por informado.
Puede ser que por diferentes motivos administrativos dicha multa no llegue a cobrarse, pero nunca porque el multado pueda alegar la no recepción de la misma, o porque el hecho de no ser entregada sea motivo de paralización del cobro.
No recogerla tiene a su vez varias desventajas: la primera es que no se puede presentar recurso por defecto de contenido o procedimiento y la segunda el no poder beneficiarse del 50% de descuento por el pronto pago en los 15 días posteriores a la notificación.
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