José Antonio de Santiago-Juárez
Consejero de Presidencia de la Junta de Castilla y León
¿Funciona la comisión autonómica de publicidad institucional que se regula en la ley 4/2009 del 28 de mayo?
Todavía no se ha creado, el compromiso es que esta comisión esté en marcha a lo largo de 2012. Lógicamente cuando se ponga en funcionamiento, esta comisión asumirá las funciones que le asigne la norma que la regule. Lo que funciona es la Comisión de Seguimiento de la TDT que es distinto, son dos cosas diferentes: una es la Comisión de la Publicidad Institucional y otra es la de la TDT. Esta última lleva funcionando desde hace más de un año con reuniones casi mensuales. ahí participa el Gobierno de la Comunidad y los tres grupos políticos de las Cortes de Castilla y León y, por supuesto, la empresa. Todos los acuerdos que hemos realizado en el seguimiento de la TDT han sido unánimes.
¿Cómo se gestiona la publicidad Institucional desde la Junta de Castilla y León? ¿Bajo qué criterios se seleccionan los medios de comunicación?
No se eligen medios, sino que ellos son los que presentan proyectos que son de interés para la Comunidad. Estos proyectos reciben un apoyo financiero por parte de la Junta. Esto ocurre en Castilla y León y en todos los Gobiernos de las diferentes Comunidades Autónomas por lo que no es nada nuevo, ni nada especial, ni distinto. Llevo ya cinco años siendo responsable de comunicación de la Junta y le puedo asegurar que en todos los lugares se realiza de forma similar. Son proyectos de interés para la Comunidad, y digo para la Comunidad, no para la Junta.
José Jesús Arroyo Hernández
Presidente de la Asociación de Periodistas de Valladolid
Que llegue ya la noticia fabricada, perjudica al periodismo en cuanto a la calidad de la información En estos momentos, los gabinetes de comunicación facilitan mucho el trabajo de un periodista en activo, porque se está viviendo una etapa profesional en la que debido a la reducción de las plantillas de los medios el periodista no tiene tiempo material para buscar la noticia. En esta situación es muy cómodo que la noticia ya te llegue fabricada, porque así reduces mucho la carga de trabajo. Esto perjudica enormemente al Periodismo en cuanto a la calidad de la información que se da. Y el causante de esta devaluación no son los gabinetes de comunicación, sino la política de medios. A diario escucho a periodistas que dicen que no dan abasto, que es imposible. Un día tiene las horas que tiene y no hay gente suficiente. Por ello, cuando te llega una nota de prensa inmediatamente la coges, luego en ti está la profesionalidad de contrastar la información.
Consecuencia de esta práctica, es que en gran medida sean las instituciones las que elaboran la Agenda Setting de los medios. Eso sí, hay que tener en cuenta que no es el gabinete el que realiza esto por su propia cuenta, sino que en la mayoría de los casos estos profesionales reciben instrucciones que luego llevan a cabo.
Desde el punto de vista de la comunicación, no hay mucha diferencia entre vender un vino o a un partido político. A fin de cuentas, todo se reduce a la comercialización de ideas. En realidad lo que hacen los gabinetes es vender un producto, ya sea ideológico o material.
Buscar la mayor transparencia posible
El hecho de que se estén dando hoy en día algunas disfunciones es una perversión del sistema. El jefe de prensa o el asesor de comunicación tiene como misión decir al político de turno lo que debe hacer; no obstante, al final será el político de turno el que diga qué debe hacer el profesional de la información. Yo he sido toda mi vida partidario de una estrategia comunicativa de la mayor transparencia posible, pero no siempre he podido actuar así. Siempre he pretendido ejercer una política de comunicación abierta. Si una noticia no me interesa, trataré de que se vea lo menos posible, pero yo nunca taparé la noticia. Por una razón fundamental, si yo no soy creíble para un medio, no sirvo para nada. Si un medio de comunicación piensa que un gabinete miente, ese gabinete no sirve para nada.
En cuanto a la publicidad institucional y la relación con los medios de comunicación, entiendo que el área administrativa de un medio debe tener relación con el apartado periodístico, pero también creo que un periodista tiene como principal objetivo el de transmitir una información veraz. Si no ocurre así el sistema está funcionando mal. Como se estaría siguiendo un desarrollo erróneo si las instituciones dieran tratamiento de favor a algunos medios, pero de esto no tengo constancia.
Antonio Álamo González
Jefe de Redacción de la Junta de Castilla y León y Profesor Asociado de la Universidad de Valladolid
Yo discuto esa creencia del servilismo del gabinete hacia el político de turno El trato entre el periodista de un gabinete de comunicación y el de un medio, depende principalmente del trato personal. Hay un tópico, una opinión generalizada, según la cual los gabinetes de comunicación lo que hacen es cerrar puertas. Puede que sea así hasta cierto punto, pero yo creo que la generalización no es correcta y que todo esto se debería contemplar desde un punto de vista personal. Por ejemplo, en un gabinete te puedes encontrar a una persona que es abierta, que te coge el teléfono, que te intenta ayudar; y, por otro lado, puedes topar con otro que no va a hacer eso y que utilice al periodista en su beneficio. Por esta razón, yo discuto esa creencia de que hay un servilismo al político de turno o al directivo de una empresa. Se trata de un problema mucho más individual de lo que se cree.
Desde un punto de técnico, no creo que haya que diferenciar la labor de un gabinete de comunicación de una institución pública y el de una privada. Ambos son una especie de cauce, un punto intermedio, que hace una labor de intermediación entre la entidad y los periodistas. Al fin y al cabo, el objetivo es el mismo. Por ejemplo. Si yo trabajara en una empresa privada lo que te aseguro que nunca haría sería contar mentiras. Eso ni en una pública, ni en una privada. El modelo de trabajo es el mismo y yo no hago distinción. Tanto en una empresa como en un organismo de la administración, si hay que comunicar un problema podría llegar, en un momento dado, a sindicar la información, pero la falacia ni me la planteo. Se lo diría al jefe: “No mientas, no mientas”.
Realidad o mitificación
En cuanto a la posibilidad de que se haga uso partidista de los gabinetes por aquellos que están en el poder, supongo que ocurra. Eso sí, yo en mi caso, nunca lo he sufrido. Me ha tocado trabajar con portavoces de la UCD, del PSOE después y luego del PP, y de ninguno de los tres he sufrido presiones. Eso sí, no debes olvidar que nunca he tenido ningún cargo político. Este es mi caso concreto, luego no sé si se ha llegado a producir esta situación. En los círculos periodísticos hay mucha rumorología al respecto, pero es algo que no sé a ciencia cierta y de lo que por tanto no voy a hablar. Creo que ese mundo está mitificado.
Llevo trabajando mucho tiempo, desde el año 1976. He hecho muchas informaciones, muchas noticias y, aunque, haya estado en la Junta mi trabajo era muy periodístico. Así que en el fondo he estado haciendo informaciones toda mi vida. Cuando trabajé en un medio empezaba de una manera, y, después, cuando entré al Gabinete comencé los textos con un método más clásico: quién, qué, cómo, cuándo y dónde. Esa es la única diferencia a la hora de escribir. En el otro apartado, sí que he echado de menos los textos de opinión, aunque ahora lo estoy supliendo con creces.
Francisco Ramos
Procurador del PSOE en las Cortes de Castilla y León
Desconocemos como se está gestionando la publicidad institucional En el Partido Socialista desconocemos por completo cómo se está gestionando la publicidad institucional y los criterios que se siguen para distribuirla entre los medios. Yo creo que la Junta no ha hecho explicito nunca cuáles son estos criterios, ni tampoco ha hecho público cuáles son las características que debe tener una campaña institucional, por lo que no se diferencia con claridad qué es una campaña de servicio público con qué es una campaña de autobombo.
El hacer pública esto es una de las exigencias fundamentales de transparencia que está planteando en este momento la ciudadanía. Ya existe una Ley de Transparencia por parte del Gobierno del Estado y hay otra, también, en la Junta de Castilla y León. Todos tenemos la responsabilidad de que estas leyes no se queden en el tintero y que se conviertan en una práctica real. De todos modos, en estos momentos la exigencia de austeridad obliga a los que ostentan el poder a gestionar de una manera más eficiente los fondos públicos. A su vez, los que tenemos la función del control también debemos pedir esto.
Un medio no debe de depender de una sola fuente de ingresos
Desde mi punto de vista, la clave reside en hacer que la información de interés público (sanidad, educación, prevención...) se diferencie claramente de la publicidad que tiene como único objetivo alabar una gestión del Gobierno.
En cuanto al reparto de la publicidad en los medios y los criterios que se siguen en su selección, yo creo que lo principal es la transparencia, y considero que es necesario que se sepan todos los entresijos. Cualquier medio, cuando se pone en marcha, el empresario que los gestiona tiene que tener un proyecto viabilidad y el interés es que todos los medios tengan una estrategia sostenible. Una de las claves en los negocios para su viabilidad es la diversificación, tanto en la materia prima, como en los productos y en los mercados, como en los recursos. Por ello, si el medio es gratuito la garantía de su viabilidad reside en que su única fuente de ingresos, que es la publicidad, esté diversificada. Por tanto, la diversificación es clave para garantizar el negocio y un medio de comunicación que solo posea una fuente de ingresos, que es pública, lo hace difícilmente viable. ¿Si puede ser independiente? Pues, desde mi punto de vista, alguien en esas condiciones siempre debe estar pendiente de...
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